Sociedad

Número 115/año 12
2007
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Cómo Fortalecer la Formación Técnica en Chile

Antecedentes

La Formación Técnica, tradicionalmente subvalorada se ha sobrepuesto a la estigmatización de una sociedad aferrada a un comportamiento estático en relación con la formación profesional, donde solo tenía cabida social -y en el presupuesto nacional- la formación universitaria, con su tradición científico humanista y su elite de carreras predilectas.

Así en función de su aporte a la superación de las limitantes sociales, que impiden el surgimiento y el progreso social y la valoración que sustenta su accionar en economías desarrolladas, pareciera ser que la educación técnica ya no se restringe a un objetivo único y a corto plazo: Encontrar empleo, sino que se aquilata como una plataforma hacia el aprendizaje permanente, un despertar si se quiere.

La Educación Técnica debe ser altamente valorada por nuestro sistema cultural y por las políticas de Estado, ya que así lo exige el desarrollo científico, tecnológico y socioeconómico de nuestro país.

La globalización y la irrupción de las Tecnologías de la Información en todos los ámbitos de nuestra sociedad han producido un cambio fundamental en la naturaleza y en los mercados de los nuevos puestos de trabajo, así como también en las relaciones laborales, donde la importancia del conocimiento práctico por sobre el teórico, y la necesidad de contar con técnicos preparados para ejecutar los nuevos proyectos que se van gestando de la mano del desarrollo, cobran una dimensión que hasta ahora resultaba impensable en Chile.

Desafíos que atender:

1. Creación de Créditos Específicos e Incremento de Becas

En atención a los niveles de productividad que se asocian al desarrollo profesional de los técnicos se requiere entregar a esta, el estatus que merece, entendiendo que no constituye en ningún caso el pariente pobre de las carreras universitarias y profesionales, sino que apunta a proveer al país de recurso humano técnico, capaz de accionar los proyectos que se generan en el mundo productivo.

En otras palabras es necesario definir a la Educación Técnica Superior como modalidad educativa diferenciada y específica, factor relevante en el desarrollo económico de un país y por ende quienes postulen a esta deben gozar de las mismas garantías y oportunidades que poseen quienes lo hacen a carreras profesionales y universitarias.

En otras palabras se debe invertir en becas y créditos eficientes que incentiven a los jóvenes a optar por carreras técnicas y propicien el salto desde la marginalidad y el no-acceso a la cultura, a jóvenes que teniendo talento, no lo pueden aprovechar por falta e recursos destinados a este fin.

Si bien la Beca Nuevo Milenio se enmarca en este contexto su aporte es marginal: Se requiere un incremento sustancial de recursos para que el beneficio tenga un real impacto en la sociedad.

2. Bonificación de Reconociento Profesional

La ley 20.158, excluye de esta bonificación a quienes se han formado en Centros de Formación Técnica y/o en carreras con una duración inferior a los 8 semestres, ya que exige a los beneficiarios certificado de título de una duración de al menos 8 semestres académicos y 3.200 horas presenciales de clases, dadas por una institución de Educación Superior reconocida por el Estado.

Legislar en esta dirección desincentiva a los jóvenes a formarse como técnicos y en cierta medida fomenta la idea de que la formación técnica es menos válida y necesaria que la formación profesional.

Necesitamos entregar el mensaje correcto, ampliar este bono a quienes se forman como técnicos, implica otorgar una nueva lectura, un nuevo estatus si se quiere y el reconocimiento tácito del Estado a los Técnicos.

3. Relación Centro de Formación - Empresa

El Estado debe fomentar una visión dinámica entre las instituciones y el mundo productivo puesto que una formación vinculada a las necesidades del mundo del trabajo con enfoques formativos como la enseñanza dual o por alternancia, garantiza que la educación técnica no pierda su fin esencial: la empleabilidad.

De este modo el Estado puede ser garante de esta relación estableciendo incentivos que motiven al empresariado a participar de la formación del que será su propio recurso humano.

Esta función garante del estado debe entenderse en dos sentidos, el primero tiene que ver con un modo de ser cooperativo, que redundará en recurso humano calificado de manera específica para dar respuesta a las exigencias de un sector productivo o empresa específica en un camino de dos vías en el que profesores y estudiantes transitan hacia la empresa para vincularse y experimentar con la realidad, y en el sentido contrario los empresarios y técnicos hacia las instituciones de educación, para conocer y apoyar la preparación de quienes se incorporarán a sus talleres, laboratorios y puestos de trabajo.

El segundo sentido de esta función tiene que ver con lo esbozado anteriormente, incentivos:

¿Cómo puede el Estado incentivar a las empresas a participar de la formación técnica y de paso ayudar a su financiamiento?

Parece difícil pero no imposible. Un modelo que vale la pena intentar y que permite de paso responder a la necesidad de incrementar los créditos para la educación técnica es establecer una suerte de "contrato previo" entre la empresa y quien será su futuro trabajador: El estado provee de recursos al estudiante para costear su formación técnica, la empresa una vez que incorpore a este recurso humano "preparado a su medida" deberá pagar un salario por sus servicios, pero este salario en los tres primeros años se dividirá, siendo un 30% para el Estado, que debe recuperar parte importante de la inversión realizada en formación y un 70% será para el nuevo trabajador.

La posibilidad de que el Estado sea un elemento que promueve e invierte en la educación técnica, procurando satisfacer los intereses nacionales y la continuidad de un modelo económico, que provee de resultados positivos y que permite desarrollar la pequeña y mediana empresa, favorecerá una formación técnica adecuada a los diversos sectores productivos y económicamente viable.

4. Calificar al Personal Docente

¿Cómo invertir en educación técnica si quienes son encargados de impartirla, y formar no tienen la preparación que garantice la calidad del trabajo que realizan?

Otro punto fundamental en el cual el Estado debe tener un rol preponderante y establecer un conjunto de normas específicas, tiene que ver con implementar programas de formación, perfeccionamiento y actualización de los docentes técnicos.

Actualmente la oferta de programas y becas de perfeccionamiento para este segmento es pobre, casi nula, es fácil encontrar un abanico de posibilidades -incluyendo becas-de post grado para profesionales y pasantías técnicas para profesionales que ya poseen un grado académico, pero instancias de calificación y certificación para docentes técnicos no existen, salvo contadas excepciones.

El instructor que tiene bajo su competencia la tarea de formar técnicos debe estar capacitado con las herramientas pedagógicas y contenidos especializados que aseguren un alto nivel de formación de sus alumnos. Así mismo deben ser promotores de una experticia técnica permanentemente actualizada.

Aquí se requiere por una parte establecer políticas que incentiven y co-financien la capacitación y por otra establecer criterios de evaluación de la gestión docente. La actualización permanente de los docentes técnicos, debiera ser requisito fundamental para ser parte del recurso humano de los Centros de Formación Técnica y estar estrechamente ligada a objetivos de logro, donde los docentes puedan acceder a créditos de perfeccionamiento, proporcionados por el Estado, los que pueden llegar a transformarse en becas, de acuerdo a resultados, en otras palabras propender a una cultura de la evaluación o accountability en la cual los docentes estén permanentemente dando cuenta de resultados sobre su gestión docente y recibiendo incentivos de perfeccionamiento.

5. Favorecer la Inserción de Alumnos con Bajos Ingresos

Para nadie es un misterio que a menor ingreso, menor desarrollo cultural y menor rendimiento académico. El sistema actual que incluye como requisito para acceder al Crédito con Aval de Estado, el rendimiento académico, en el actual escenario es un sistema perverso, ya que mientras el Estado Chileno no pueda garantizar, a través de la educación que se imparte en el sistema escolar, igualdad de oportunidad para todos, a priori establece un circulo vicioso donde aquellos que siempre han carecido de oportunidades de desarrollo seguirán careciendo de las mismas, puesto que las barreras de entrada al circuito de oportunidades existente en el país, los excluye.

No se puede seguir castigando reiterativamente a los jóvenes, por las falencias que posee nuestra enseñanza escolar -la que por lo demás privilegia una formación científica humanista-. Mientras existan temas pendientes en la educación que reciben los jóvenes debemos abrir caminos que les permitan acceder a formarse desarrollando habilidades que sí poseen, pero que hasta el minuto el sistema educacional no ha podido rescatar por sus propias limitantes. En este sentido la formación técnica, por su alto componente práctico posee la fortaleza de rehabilitar dentro del sistema educacional las debilidades que traen los alumnos y potenciar las capacidades que aun no han sido desarrolladas.

Financiar y dar créditos del Estado a quienes optan por la educación Técnica Superior no solo garantiza formar mano de obra acorde a las necesidades de nuestro país, además garantiza inclusividad e igualdad de oportunidades.

6. Formación Técnica = Formación Permanente

El trabajo que realiza el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo; SENCE sin duda representa un avance en materia de capacitación y educación continua, especialmente en el contexto de la gran y mediana empresa, sin embargo la franquicia tributaria establecida para que trabajadores accedan a Educación Técnica Superior es insuficiente y no resulta un incentivo para el sector productivo dado que encarece los costos de producción.

Es por ello que bajo este mismo modelo resulta importante incrementar la franquicia existente, de modo tal, que constituya un real aporte.

7. Internacionalización y Certificación con Validez Internacional

Cada vez más las certificaciones con validez internacional accionan como un motor que propicia la apertura de nuevos mercados externos, así el anuncio que hiciera la Presidenta el 21 de mayo, en torno a generar Becas de Especialización Técnica en el Extranjero, viene establecer un camino en esa línea, sin embargo este anuncio aun no cobra vida.

Este anuncio requiere transformarse en acción rápidamente, dando oportunidad a los sectores que aun no han podido participar de este tipo de experiencias, es necesario salir del circuito universitario especialmente en lo referido a oportunidades de especialización fuera de Chile; el mundo universitario posee una multiplicicidad de instrumentos que le permiten desarrollar proyectos e investigación y de formación en el extranjero, lo que se requiere es que estas becas de especialización anunciadas, efectivamente fomenten la especialización técnica.

Conclusión

La bonanza económica que se ha generado en estos últimos años debiera permitirnos dar el salto cualitativo que la educación chilena requiere. Como país es necesario comprender el nuevo escenario y tomar decisiones adecuadas con un alto componente de inversión que favorezca la proyección de la Educación Técnica Superior.

Existe un desajuste entre las políticas de capacitación/formación respecto a las transformaciones económicas y las demandas asociadas que es posible corregir generando los instrumentos de fomento que requiere la Educación Técnica Superior; otorgándole estatus social y cultural y convocando al sector productivo a ser participe de estas transformaciones.

 


Sergio Gahona Salazar
Magíster en Dirección de Empresas
Magíster en Gestión Educacional

 

 
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